La académica de nuestro Departamento Cristina Villamar fue una de las ganadoras de la convocatoria 2019 del Concurso Fondecyt de Iniciación a la Investigación. Su proyecto “Incidence of Biofiltration processes on the Removal of Pharmaceutical and Personal Care Products from Domestic Wastewater” (Incidencia de los procesos de biofiltración en la eliminación de productos farmacéuticos y de cuidado personal de aguas residuales domésticas), se focalizará en los microcontaminantes emergentes presentes en aguas residuales domésticas y  las tecnologías o procesos de tratamiento con que estos podrían ser eliminados.

La profesora Villamar explica que las plantas de aguas servidas no han sido diseñadas para eliminar estos microcontaminantes, que provienen de productos farmacéuticos (como antibióticos y antiinflamatorios), que son descargados casi en su totalidad por la orina y las excretas. A su vez, los artículos de aseo personal como champú, pasta de dientes y acondicionadores tienen componentes químicos que se transforman en microcontaminantes emergentes. En este contexto, resulta preocupante que estos no sean tratados ni eliminados, ya que se bioacumulan en ciertos organismos, pudiendo ser eventuales disruptores endocrinos y, potencialmente, son contaminantes que podrían producir cierta toxicidad crónica.

La investigación se centrará en tecnologías de tratamiento de aguas domiciliarias que se están utilizando en zonas rurales, las cuales corresponden a sistemas de biofiltración, como humedales construidos, vermifiltros y biofiltros. Sobre estos sistemas se ha evaluado muy poco el efecto que puedan tener en la eliminación de estos contaminantes y cómo podrían mejorarse en cuanto al diseño para incorporar o mejorar el tratamiento de microcontaminantes emergentes.

El proyecto tiene una duración de tres años y contempla el trabajo con tesistas de pregrado y magíster de la Universidad. Además, se contará con la participación de un tesista de doctorado, que se sumará como parte del convenio de cooperación entre la Universidad de Santiago de Chile y la Escuela Politécnica Nacional (EPN) de Ecuador, quien participará en la evaluación de materiales de las tecnologías de biofiltración y ayudará en el análisis de los contaminantes. Respecto de esto último, será fundamental el equipamiento técnico del Departamento, incluyendo el cromatógrafo de gases recientemente adquirido, el cual permitirá detectar estos contaminantes.

Junto a la difusión de los resultados en los círculos científicos y académicos, se realizarán conferencias para las cooperativas de agua potable rural (APR), para concientizar sobre estas problemáticas y las potenciales soluciones que se le pueda dar. En ambos casos, se considera la participación de un investigador internacional.

La profesora Villamar es doctora en Ciencias Ambientales con mención en Sistemas Acuáticos Continentales por la Universidad de Concepción. Se incorporó en 2018 al Departamento de Ingeniería en Obras Civiles y se dedica hace 10 años a la investigación en la línea de tratamiento de aguas y residuos. En la línea de aguas tanto municipales y domésticas (aguas servidas) como agropecuarias e industriales (derivadas de la producción de celulosa y de la industria metalmecánica). Específicamente se ha centrado en la investigación respecto de las tecnologías de tratamiento de tipo biológico. En la actualidad, está trabajando con sistemas naturales diversos que consideran microorganismos (bacterias) y macroorganismos (plantas, lombrices, entre otros), incorporando recientemente hongos y microalgas. Ha colaborado en investigaciones nacionales (FONDECYT-2004-1040987, INNOVA BIO BIO 07-PC S1-198) y en proyectos internacionales (PIE-BIOGAS-2016, PIMI-1406). Desde este año está ejecutando, como investigadora responsable, un proyecto DICYT regular de dos años de la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica de la Universidad de Santiago, en el cual está estudiando la posibilidad de generación de bioelectricidad a partir de celdas microbianas junto a otras tecnologías de tipo biológico para el tratamiento de aguas.

Respecto de la adjudicación del proyecto Fondecyt de Iniciación a la Investigación, la académica rescata el proceso previo a la obtención del financiamiento, el que incluye, en algunos casos, la presentación de proyectos no son seleccionados. No obstante, la retroalimentación derivada de esas evaluaciones resulta positiva para enriquecer las propuestas futuras, por lo cual es muy importante “ser resiliente, constante y humilde ya que se está aprendiendo y en las ciencias, al ser tan dinámicas, siempre surgen cosas nuevas. Lo importante es cómo uno se adapta a estos cambios, porque eso es lo que hace la investigación de frontera: pensar qué es lo que no está pensando el otro”.

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